Tuesday, October 18, 2016

Supongamos que es verdad

Supongamos que las dos grandes mentiras promovidas en contra del Acuerdo son ciertas, para desde allí notar que tampoco así guardan argumentos, quedando en evidencia la única razón para objetarlo: el odio, y la ignorancia.

Muchos estamos hastiados de la ignorancia irresponsable e hipocresía del «No» y de la distorsión que les hicieron tragar con un adobo sacrificial de embrutecida racionalidad. Aún después de reconocerse manipulados continúan hablando de arreglar el Acuerdo como si la impunidad y el ‘castrochavismo’ fuera cierto. Pues bien, supongamos que es verdad. Para que el uso y abuso de la sinrazón como razón se haga más claro aún, supongamos por un momento o durante la brevedad de esta columna que eso de la impunidad es cierto según el tenor literal o figurado del Acuerdo y también eso del ‘castrochavismo’.

Cualquier Estado social de Derecho contempla lo que en materia penal conocemos como ‘principio de oportunidad’. Este consiste en no adelantar una investigación penal cuando los beneficios obtenidos de la no persecución son mayores a los de la persecución. Sucede todos los días no solamente en Colombia sino también en muchas otras partes del mundo (especialmente en Estados Unidos, donde el carácter de la Fiscalía es eminentemente político, no judicial). Señores noístas: allí en el artículo 323 del código antes referido pueden encontrar más de 15 razones para no adelantar una investigación penal. Entre ellas, la confesión que funge de auxilio a la Justicia en la desarticulación de organizaciones criminales y el derecho a la verdad, a la reparación y a la no repetición. Entonces: ¿por qué el escándalo? ¿Por qué no ponen el grito en el cielo cada vez que se aplica el principio de oportunidad en este país? Sencillo: porque los victimarios no son comunistas. Conclusión: doble moral.

También adujeron la llegada del infierno mediante el ‘castrochavismo’. Supongamos que eso también es cierto. Entonces los entero: nuestros problemas se reducirían al 0% (Cuba) o al 5% (Venezuela) de desnutrición infantil (no el 15%), al 83% de jóvenes en la universidad (no el 43%), a un déficit de cobertura de agua potable del 5% (no el 18%) y a no tener leche o papel higiénico sino agua y la hoja del árbol en lugar de siete millones de desplazados, 152 periodistas asesinados (1977-2015) y 105 líderes sociales ejecutados solamente en 2015 más otros 13 en un 2016 que aún no acaba; por no mencionar Saludcoop, Megapensiones, Carrusel de la Contratación, las Chuzadas (DAS) y los más de 1.5 millones de muertes evitables a manos del sistema de salud (Informe No. 3 del Ministerio). Cuba, Ecuador y Bolivia tampoco padecen nuestros problemas. Entonces: ¿por qué el escándalo? Sencillo: porque las FARC son comunistas y el comunismo es sinónimo de la hambruna y la persecución política que aquí sí padecemos mientras se la adjudicamos al vecino. Conclusión: ignorancia. O, por entrar en la nomenclatura de los refraneros populares: “Siempre la paja en el ojo ajeno; nunca la viga en el propio”.

Ni la impunidad ni el castrochavismo guardan la verdad que el Centro Democrático y otros le quieren embutir al Acuerdo a como dé lugar. Según el Acuerdo Final, los responsables de crímenes atroces no serán beneficiarios de amnistía e indulto y pagarán hasta 20 años de cárcel cuando no haya reconocimiento de la verdad o de la responsabilidad (lo que hace parte del ‘principio de oportunidad’). Luego, el conflicto armado interno tanto en El Salvador (1980-1992)Guatemala (1960-1996) Nepal (1996-2006) alcanzó su fin mediante la suscripción de un acuerdo de paz y, en el caso de Nepal, hasta se redactó una nueva Constitución.

Pregunto: ¿El Salvador, Guatemala o Nepal son hoy Venezuela? Actualmente, ¿hay una Venezuela en Mesoamérica y otra en el Himalaya? Pregunto: ¿Venezuela se convirtió en Venezuela mediante la suscripción de un acuerdo de paz entre un Estado de ultraderecha y un ejército irregular de izquierda? Pregunto: ¿ustedes pueden definir conceptualmente lo que es un ‘acuerdo’ o trazar las diferencias entre un modelo económico feudal o capitalista y uno socialista o comunista? Pregunto: ¿en qué parte del mundo un ejército irregular ha negociado la paz para salir de la mesa hacia la cárcel sin condiciones de ninguna clase? ¡Ni en Irlanda del Norte! En los tres casos antes mencionados –y también en Irlanda– todos fueron de la mesa hacia la política o de la mesa hacia la cárcel bajo condiciones especiales y también en los tres casos se trató de un acuerdo entre un Estado de ultraderecha y un ejército revolucionario de izquierda.

Sencillamente, si ustedes se aguantaran las ganas de morirse de miedo y, en lugar de dedicarse a tragar, se dedicaran a masticar, la razón les haría reír a carcajadas del absurdo de sus sandeces y de la irracionalidad de sus miedos y, a la postre, les devolvería la voluntad para untarse calcio en los dientes. Metáfora para: documentarse y formar criterios.

Colofón: Me apena decirlo, pero la confesión de Juan Carlos Vélez Uribe sobra a propósito de cualquiera sea la sanción a imponerse por manipulación de la información o por sabotaje en el marco de un proceso electoral: siempre ha bastado con contrastar lo que decían –y continúan diciendo– con la letra del Acuerdo para hacerse testigo de la mentira y de la manipulación. La confesión habría servido más bien para ahorrarse un proceso penal o disciplinario o de otra índole en contra del o los responsables. Pero no ha pasado nada, ni pasará, porque este país no tiene siquiera el más mínimo sentido ético sobre nada en particular.

5 comments:

  1. Mi apreciado Quijote boricua. Llevo media hora aplaudiendo tu articulo. El problema mi dilecto amigo, es que "no hay peor ciego que el que no quiere ver", pero que en el caso de Colombia se debe decir"no hay más estúpido que el que quiere ser estupido". Contra eso no hay cura conocida.

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  2. Claridad argumentativa que como quedó demostrado en el resultado del plebiscito, confirma que una pequeña minoría de ciegos, fanáticos anti-comunistas y moralistas, sigue decidiendo escudados en la manipulación de las reglas democráticas.
    La cuestión incluso debe dirigirse, tanto a los escuderos del NO que se arroparon en la mentira mediáticamente gestionada por oligopolios de derecha, como a ese 60 % de habitantes a los que les pesa la condición de "ciudadanos" y que con su abstención (inconformidad pasiva frente al sistema o simple abulia) facilitaron el aplastamiento de la posibilidad de un nuevo escenario para el cambio político en Colombia.

    Como siempre estimado David, mi reconocimiento por el artículo.

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  3. En un país donde la lectura se obliga en el bachillerato y jamás se vuelve a leer. Pensar que se leyeran el acuerdo, los resúmenes y plegables...es llegar a la utopía. Basta decir que la pereza mental y física aunado al hastió político de los jóvenes que no se les dio la gana salir a votar y refrendar...hoy se duelen y rasgan buscando un "acuerdo ya", cuando la apatía y el desapego al acuerdo no lo interiorizaron, hoy salen a marchar!
    Como siempre mi estimado Don Quijote, acertado, contundente, realista y a la vez tardío.
    Un abrazo

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